martes, 23 de abril de 2013

Tesoros Santos de Una Voce Costa Rica

Un interesante y hermoso relicario que contiene 30 reliquias (ex ossibus - Hueso). Se emitió en Italia en 1869, durante el reinado del Beato Pio IX. Lo custodiamos para promover y exaltar la fe católica.

Apóstoles y Evangelistas:

San Pablo Apóstol -- San Bartolomé Apóstol -- San Mateo Apóstol y Evangelista -- San Simón Apóstol -- Santiago Apóstol -- San Judas Tadeo Apóstol -- San Matías Apóstol -- San Marco Evangelista .

Papas:

San Anacleto, Pont. Max (79-92 D.C.) -- San Clemente, Pont. Max (92-99 D.C.) -- San Pío, Pont Max (140-155 D.C.) -- San Bonifacio, Pont. Max (418-422 D.C.)
-- San Celestino, Pont. Max. (422-432 D.C.)

Obispos:

San Francisco de Sales, Doctor de la Iglesia. -- San Donato, Obispo de Arezzo y Mártir. -- San Valente, Obispo de Verona. -- San Modesto, Obispo de Treviri -- San Buenaventura, Cardenal y Obispo de Albano. -- San Paulino, Obispo de Nola. -- San Crescenzio --San Magno, Obispo de Oderzo.

Otros Santos y Mártires:

San Pascual Bailón -- San Peregrino Mártir -- San Antonio de Sorrento, Abad -- Santa Felicísima, Vírgen y Mártir. -- San Amanzio, Mártir. -- Santa Reparada, Mártir. -- Santa Blanda, Mártir. -- Santa Margarita de Cortona.
  

Reliquia de la Santa Cruz, custodiada por Una Voce Costa Rica. Es la reliquia más importante de la Cristiandad.

Relicario que contiene diversas reliquias, siendo la más importante la central: ex velo (del velo) de la Bienaventurada Vírgen María (B.V.M.). Fue sellada en 1835 y es custodiada por Una Voce Costa Rica (grupo que promueve la Misa Tridentina, o Misa Tradicional en Latín, en el país).

Las demás reliquias son: fragmento del hábito de San Francisco de Asís, fragmento de hueso de San Pedro de Alejandría, Mártir, fragmento de hueso de Santa Bonosa, Mártir, fragmento de hueso de Santa Lucía, Vírgen y Mártir, fragmento de hueso de Santa Filomenta, Vírgen y Mártir, fragmento del sudario de San Pascual Baylón y fragmento de las vestimentas de San Juan José de la Cruz.

sábado, 20 de abril de 2013

No separemos lo que Dios ha unido: El Calvario y la Misa.

La Santa Misa es el sacrificio visible que el Señor nos ha dejado -la noche que era entregado, para dejar a su esposa amada, la Iglesia un sacrificio visible-.  El mismo Cristo que fue víctima en el Calvario por medio de una inmolación sangrante, se hace nuevamente nuestra Víctima en la Consagración. 

¿Estamos persuadidos que la Santa Misa nos llama a vivir las profundidades y saludables realidades del Calvario? La Misa es, en el verdadero sentido de la palabra, el Sacrificio único por el cual manifestamos a Dios nuestra religión, le adoramos, le damos gracias, le suplicamos y expiamos, es el Sacrificio que nos religa perfectamente a Cristo, el Sacrificio que religa los hombres unos con otros en una admirable unión de espíritus y de corazones que, el mismo Sacrificio, estimula, cimienta y corona.

No separemos lo que Dios ha unido: El Calvario y la Misa.



Padre Juan Manuel Rodriguez de la Rosa,
Prólogo a la edición española, "El Calvario y la Misa", Venerable Fulton Sheen